Una mujer de 51 años de Chicago fue a reclamar una deuda pendiente cercana a los 300 dólares. Cuando Patricia Clark, la mujer en cuestión, llegó al domicilio del deudor la persuadieron para jugar unas partidas de poker.
En un momento Patricia decidió hacer allin llevando el pozo a 800 dólares. Ganó y el jugador oponente la acusó de hacer trampas, buscó una pistola y la mató.



